martes, 12 de enero de 2016

Oración vespertina de acción de gracias

             Conmemorando el aniversario del nacimiento de Mª Ana, nuestra Madre Fundadora vamos a hacer una celebración vespertina.
          En un mundo de ruidos y prisas, se nos exige pararnos y buscar el silencio para sentir la Palabra de Dios y escuchar su palabra.
          También nosotras, -más en contacto con la oración- necesitamos descubrir la elocuencia del silencio, la riqueza de la oración, la alegría de sentir a Dios cerca y descubrir la alegría de la esperanza, la confianza en un Amor.

CANTO: Vengo ante Ti mi Señor...

LECTURA: Lc 11, 1-3
          Y sucedió que, estando orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: “Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.” Él les dijo: “Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano...”

REFLEXIÓN
          Las nuevas generaciones hemos reducido el tiempo dedicado a la Plegaria y a la reflexión interior.
          La vida religiosa, en tiempos de Mª Ana,  con un ritmo muy diferente, nos la pintan con bastantes contrastes. Hoy, hasta nos choca.

Es cuchemos diferentes textos suyos:

(LECTURA DE DIFERENTES TEXTOS ALUSIVOS)

-        Siempre tendré mis ojos en el Señor. Tú eres mi Dios, y en todo cuanto hiciere atenderé siempre a tu gloria. (pausa)

-        Perfeccionar, Señor; asegurad los pasos que he comenzado a dar en el camino de vuestro servicio, de tal manera que ninguna cosa del mundo sea capaz de hacerme volver pies atrás. (pausa)

-        Pues, Señor, me habéis enseñado a creer bien, enseñadme también a obrar bien. (pausa)

-        Corazón de Jesús, enseñadme a levar con paciencia los padecimientos y contradicciones. (pausa)
-        ... Daba al pobre cuanto ella necesitaba, dándose con aquella encantadora dulzura que cautivaba... (pausa)

Escuchemos también algunos testimonios: que se refieren a quienes la conocieron. Nos ponen de manifiesto de que era una mujer orante:

  • “Lo adverso lo sufría sola, tratándolo con Dios en la oración”. (pausa)
  • “… para ella, todo lo desagradable que lleva consigo la obra de Dios, sufriendo en silencio, al pie del sagrario, para los demás, observancia, vida tranquila…”. (pausa)

  • “… yo no se en su oración a qué grado llegaria, pero cuando hacia el Vía crucis, se quedaba como estática y quieta, cual si estuviese en una vida de contemplación”. (pausa)

  • “La fe fue para ella el faro que alumbró su camino y dio solución a los difíciles problemas de la dirección de su gobierno”. (pausa)

          Sean cuales sean los métodos, deberíamos aprender los distintos caminos de silencio y contemplación para ir descubriendo la inmensidad del amor de Dios y nuestras riquezas interiores.
          Descubrir que Dios habita en nosotros, y sin que nos demos cuanta nos guía por caminos de fidelidad, como a Mª Ana en su tiempo.
          ¿De dónde sino le vino la serenidad, la fortaleza, el ingenio?


Canto: Testamento

Al final de su vida nos legó
Un mensaje de amor
Como yo os he amado amaos
Sed mi portavoz

CARIDAD, CARIDAD VERDADERA,
AMOR Y SACRIFICIO (bis)

Testamento una vida que se entrega
Muriendo en el surco de amor
Hoy el fruto va surgiendo
Sintiendo su protección.
CARIDAD…

María Ana Mogas (1)


María Ana Mogas (2)



María Ana Mogas (3)