domingo, 10 de noviembre de 2013

LA SILLA ROJA

LLUVIA




Índice del artículo
Silencios
Silencio opresivo
Silencio habitado

«El efecto de la justicia será la paz, la función de la justicia, calma y tranquilidad perpetuas» (Is 32, 17)
Hay otro tipo de silencio poblado. Es más tranquilo. Es un silencio del que uno se adueña. Se acallan los ruidos que interrumpen, y se deja que resuenen, con calma, voces o memorias, palabras o sonidos que te invitan a pensar, a evocar, a amar. Es un silencio que a veces es puente hacia el Otro, en forma de oración. Es una distancia necesaria con los otros para poner las cosas en perspectiva. Es calma, o es tormenta –que de todo nos pasa por dentro en ocasiones– pero no te domina. En ocasiones es buscado. En otras llega sin prepararlo. Pero todos necesitamos momentos así.
¿Alguna vez te encuentras con espacios así?
¿Hay, en tu vida, espacios de este silencio habitado?
¿Cómo podrías buscarlos?



























Lluvia


Llueve otra vez. Llueve de nuevo. Llueve:
siempre el amor me llega con la lluvia.
Sobre la calle una llovizna breve
y aquí en mi corazón, cómo diluvia...
Llueve. Y el agua cae sin relieve
sobre las piedras, ávidas de lluvia.
Aquí en mi corazón, cómo remueve;
aquí en mi corazón, cómo diluvia.
Siempre el amor me llega así. Sin ruido,
con silencioso paso estremecido:
niebla menuda que después diluvia.
Siempre el amor me llega así, callado,
con silencioso andar desesperado...
Y no sé dónde estás. Y está la lluvia.
Julia Priluzky

sábado, 9 de noviembre de 2013

SAN fRANCISCO


MOSTEIRO DE XAGOAZA






Este conjunto monumental consta de dos edificios principales: el monasterio y la iglesia de San Miguel. Estos dos edificios están rodeados de agrupaciones de árboles autóctonos (castaño, roble y pino del país).

La Iglesia de San Miguel pertenece al estilo románico (siglos XII y XIII). Conservan su construcción original: el ábside semicircular y restos de capiteles. La nave central consta de una cubierta a dos aguas, un artesonado hecho en madera en su interior y pinturas murales del siglo XVI. El retablo tiene columnas estriadas en xig-zag y es de estilo barroco. La fachada está adornada por una cruz de la Orden de San Juan de Jerusalén. EL tejado está cubierto de pizarra.

El monasterio data del siglo XVIII. Este monasterio, construido en piedra, es muy sencillo pero a la vez sorprendentemente elegante. Para acceder al edificio hay que cruzar un enorme portalón, desde el cual se puede admirar la galería de madera situada alrededor de todo el claustro del primer piso del monasterio. En la planta baja se encuentra una bodega (Bodegas Godeval).

jueves, 7 de noviembre de 2013

ESPERANZA



ALLÍ DONDE APRENDÍ A ESPERAR…

Si yo pudiera morder la tierra toda
Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor sería más feliz por un momento...
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario ser de vez en cuando infeliz para poder ser natural...

No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña
con que existan montañas y planicies y que haya rocas y hierbas...
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la
infelicidad.

Sentir como quien mira. Pensar como quien anda,
y cuando se ha de morir,
Recordar que el día muere y que el poniente
es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así sea.

Fernando Pessoa